Plaza Roja Moscú

MOSCU: PLAZA ROJA DE DIA Y DE NOCHE
En el 2014 estuve un Rusia; justo Facebook tuvo la amabilidad de recordármelo cuatro años despúes, cuando se estaba jugando la Copa del Mundo… pero no, no estuve ahí… me adelanté o atrasé cuatro años, según como se quiera ver.
Rusia me impactó, y Moscú por sobre todas las cosas, pero como creo que muchas veces es mejor detenernos a contar los viajes por capítulos, hoy me dedico exclusivamente a la Plaza Roja. Por muchos motivos… primero por que, cual turista, ni bien llegué a la ciudad, que es inmensa por cierto, corrí a la Plaza Roja (corrijo: no corrí literalmente, sino que tiré la valija y tomé su archi famoso subterráneo que también merece capítulo aparte) y si bien mi expectativa era alta, lo que vi al llegar me shockeó! Y superó con creces lo que yo esperaba.
Estar ahí es realmente indescriptible. En qué lío me metí si lo que quiero es justamente tratar de describirles algo de esta experiencia…
Antes de empezar con el detalle de lo que vemos desde la plaza, es fundamental decir que tiene que ser visitada tanto de día como de noche. En mi estadía en Moscú no hubo un solo día en que no fuera a la plaza en sus dos versiones, diurna y nocturna.
Los edificios que pueden visitarse en esta plaza son de lo más variados y cada uno tiene un significado especial: el Kremlin (lugar oficial de trabajo del Presidente y que alberga el principal museo de Rusia), el Mausoleo de Lenin (donde se encuentran los restos momificados del líder bolchevique), las catedrales de San Basilio y de Kazán, el Museo Estatal de Historia de Rusia o las Galerías GUM (Galerías comerciales de lujo); lindas para visitar, imposibles para comprar.
Para que no se impacienten, les adelanto que en próximos post vamos a compartir estos lugares, o al menos aquellos que se pueden visitar, por su interior.
Sin dudas la Catedral de San Basilio (sí, la de cúpulas de colores que más fotos me robó), es el símbolo de la ciudad, aunque no es la catedral principal.

 

Se dice que el nombre la plaza no hace referencia al color rojo del comunismo ni al color de los ladrillos que la rodean, sino que deriva de la palabra rusa Krásnaya (Красная), que significa “roja”, pero en ruso antiguo significaba “bonita”, es decir, plaza bonita. Y de ser esto cierto, tengo que decir que se quedaron cortos, es mucho más que bonita: es impactante.
Por qué fui todos los días? Porque no hay mejor plan en Moscú que pasear por el centro de la plaza, absorber todo lo que la rodea, sentarse en ella y disfrutar la atmósfera. De día y de noche siempre hay gente, cambian las luces, que también ven que no es un tema menor, porque pocas veces vi una ciudad tan luminosa como ésta.
Otra incógnita que tal vez se pregunten, o que al menos yo me siento en la obligación de explicar, es por qué tengo gorro de piel y vestimenta de verano: hacía muchísimo calor (me debo visitar Rusia en su invierno), pero tenía ese gorro de piel comprado en un remate años atrás y viajé con él porque me daba muy ruso, así que viajó conmigo y como poco me importa el qué dirán, estuvo en mi cabeza gran parte del viaje. Cuando voy a un lugar, me mimetizo hasta en la ropa y aún a riesgo de quedar ridícula.
Prepárense porque de Rusia prometo mucho y de lo más variado, casi casi como la Plaza Roja y todo su esplendor.

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