Pingyao China

PINGYAO. CHINA. ANTIGUA CIUDAD AMURALLADA.

Hace unos años, en recorrido por Asia, fuimos a China y definitivamente queríamos encontrar la ciudad más antigua y que mantuviera su autenticidad dentro de este inmenso país.
La opción más acertada fue visitar Pingyao, EL ejemplo en ese país de ciudad antigua con una larga historia.
Es una pequeña ciudad medieval fundada en el año 1300 la cual mantiene un ambiente que sugiere cómo era China en la época de Marco Polo.
Rodeada por una muralla, Pingyao es una de las ciudades históricas mejor conservadas de China y que fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
Pingyao mantiene gran parte de sus edificios medievales, de las épocas de las dinastías Ming y Qing, distribuidos por su calle principal Ming-qing y las calles aledañas por las que vale la pena perderse.
La muralla medieval de Pingyao, tiene un perímetro de seis kilómetros. Tengo que decir que en mi estadía ahí, no crucé la misma, ya que todo lo que quería ver estaba en los pocos kilómetros que ocupa la parte amurallada, y que se recorren a pie.
Pero la muralla se recorre por dentro y es considerada como el principal de los conocidos “Tres Tesoros” de Pingyao.
Se terminó de construir y cerrar durante la Dinastía Ming por motivos defensivos… jamás pensaron centenares de años después fuera semejante atractivo turístico.
En la actualidad prácticamente mantiene la configuración original.
La  calle Ming-qing  divide en dos partes la ciudad antigua dentro del recinto amurallado.
En el centro de la calle, y por tanto de la ciudad, se encuentra la Torre del Mercado, de tres plantas y con 18 metros de altura y es el edificio más alto de la ciudad.

Todos los edificios que se encuentran en esta calle (y en la mayor parte de la ciudad) mantienen la configuración de la época medieval, con los estilos arquitectónicos Ming y Qing con terminaciones en madera y piedra.
Obviamente… estamos en China, y como ya a esta altura consumimos gran parte de nuestros productos “made in China”, aún siendo una ciudad medieval, hay tiendas de todo tipo en todas las calles, tanto locales, como puestos en la calle. También hay que arriesgarse y no dejar de probar su comida callejera.
Otro lugar interesante para visitar es el Rishengchang, que es considerado el primer banco de China.
Lugares donde alojarse sobran realmente, acá les muestro por fuera nuestra elección de hotel, que fue todo un hallazgo.
Suban a cuanta torre, techo o lo que sea les permitan, vale la pena sin dudas tener esas vistas de esos techos de cientos de años todos apiñados, que es parte del encanto.
Hay que entrar a todos los templos también, algunos como el que les muestro, tienen jardines increíbles! Incluso en otro encontramos el Horóscopo Chino.
Por último, y antes de despedirme, les muestro, cómo es la parte no amurallada de la ciudad, vista desde adentro.
Ya volveré con mucho más de China!
Saludos coqueros!

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